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ReligiónJeroglíficos y escrituras egipcias (hierático, demótico, copto)

Amanuense: El Rincón del Jeroglífico Egipcio

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Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. México. Junio de 1996

 

Documento elaborado por:

 

Luis Enrique Domínguez Velasco

(luisenrique.dominguez@correoweb.com)

Ricardo Sotelo Mora

(thannyax@mpsnet.com.mx)

 

 

 

NOTA: Facilitamos este trabajo para ayudar a ahondar en la investigación, no para entregar al profesor una copia de este. Gracias.

 

(El documento original contenía imágenes que fueron suprimidas por razones de espacio)

 

RELIGION

 

*Filosofía Egipcia

*El sol, un nuevo dios

*Culto a los muertos y la construcción de las pirámides

*Creencias religiosas

*Animales del valle del Nilo

*Mitología y religión. Vestigios de especulación filosófica

*Los dioses del Nilo

*La doctrina cosmogónica de Hermópolis

*Los mitos solares

*El ciclo osírico

*Osiris el señor del silencio

*Otras divinidades

*Divinidades cósmicas o de fenómenos naturales

*Divinidades de ultratumba

*Mitos e himnos

*Una religión Politeísta

*Una escalinata hacia el sol

 

 

Religión

 

Filosofía Egipcia

Hasta la fecha, los egiptólogos no han logrado ponerse de acuerdo respecto a aquello que pudo ser la creencia primitiva del antiguo Egipto en asuntos religiosos.

 

Existen en primer término, cuestiones de orden cronológico muy difíciles de superar. Luego, también la diversidad de sistemas religiosos usados más tarde en cada una de sus provincias (nomes) del Egipto antiguo. Cada una de ellas tenía sus dioses ritos especiales con lo cual de dificulta el trabajo en torno a la forma primitiva de su mentalidad religiosa.

 

Es sabido que la historia de Egipto no se ha registrado con relativa exactitud sino a partir del siglo VII a. C. Anterior a está fecha, la cronología se da e dinastías.

 

Cálculos aproximados, sitúan la primera dinastía hacia el año 5,500 a.C., dinastía fundada por Menes. Este soberano encuentra establecido todo un sistema jerárquico de dioses, a cada uno de los cuales está consagrada alguna de las grandes ciudades. Subsiste así el problema sugerido de averiguar cuál haya podido ser la religión que estableciera dicha jerarquía de dioses.

 

Los investigadores se deciden sea por el monoteísmo, el politeísmo, el henoteísmo (culto a un dios principal, sin excluir a los secundarios); el totemismo, animismo, religión solar o adoración del sol y adoración de la naturaleza.

 

Las últimas 2 formas tienen a su favor hechos muy importantes, como verbigracia, el ser fuerzas elementales de la naturaleza algunas de sus divinidades más importantes. Tales, verbigracia, Ra (el sol), Nut (el firmamento), Set o Tyfón (la tierra). Además, sus grandes leyendas religiosas, inseparables de su complicadísima mitología, hacen de Osiris (una de cuyas múltiples actividades es la de personificar las fuerzas y fecundidad de la naturaleza), de su mujer Isis y de Horus, su hijo, divinidades del orden natural.

 

El sol, un nuevo dios.

Hace 14 siglos antes de Cristo se produjo en Egipto una revolución religiosa. El faraón Amenofis IV que cambia su nombre por el de Akenatón, servidor de Atón, concibe un dios superior a todos los demás: el Sol, más que como objeto es visto como una fuerza, una "energía" divina, creadora de todo lo existente. El faraón cambia su capital a una nueva ciudad: Tell-el-Amarna que deberá ser amplia, llena de luz, sin supersticiones, ni templos oscuros, ni magia. Impone como dios único y verdadero en todo Egipto, al disco solar con el nombre de Atón. Este monarca fue suegro de Tutankhamón, uno de los pocos faraones que lograron que lograron descansar sin ser profanados. En el año de 1923 un arqueólogo inglés, Howard Carter, descubrió la tumba de Tutankhamón y rescató un tesoro de arte valiosísimo que ha permitido reconstruir con fidelidad la época.

 

Culto a los muertos y la construcción de pirámides

La religión constituía un aspecto fundamental de la vida de los egipcios, y su significación se prolongaba incluso después de la muerte. De aquí el culto sumamente especial y fervoroso que rendían a los muertos. Este pueblo creía firmemente que, después de morir, el alma del hombre viviría feliz sólo si se daba un tratamiento especial al cadáver para preservarlo de la corrupción. De esta manera perfeccionaron el proceso de conversión llamado embalsamiento, por el cual convertían los cadáveres en momias que colocaban en sarcófagos. Estos se decoraban con mayor o menor suntuosidad, dependiendo de la jerarquía social del muerto.

 

En la tumba se depositaban diversos objetos que, se creía, el difunto podría necesitar o echar de menos en la otra vida. Aves y gatos, entre otros animales, eran también embalsamados para servir de compañía a los hombres en su viaje al otro mundo. No podía faltar la inclusión de un papiro en las que se consagraban las virtudes y buenas obras del difunto, con la finalidad de que fuera juzgado indulgentemente por Osiris, el dios de la otra vida, en el tribunal de los muertos.

 

Las pirámides constituían las tumbas más fastuosas e imponentes, pues en ellas se daba sepultura a los faraones. Las más importantes son las de Keops, Kefrén y Micerino, a orillas del río Nilo.

 

La edificación de estas construcciones ha sido objeto de admiración de todas las generaciones posteriores. Consideradas como una de las siete maravillas del mundo antiguo, representan una obra de ingeniería que aún hoy constituiría un reto tratar de igualar. Fueron erigidas a impulsos de un sentimiento religiosos sumamente intenso, así como a los de trabajo forzado de millares de esclavos.

 

La religión egipcia atravesó por diversas etapas y vicisitudes. Recorrió el largo camino que va desde el politeísmo hasta una especie de monoteísmo con resabios filosóficos. Los dioses principales de la religión politeísta (unos 700 aproximadamente) fueron Amón-Ra, Osiris, Horus e Isis. Por lo común, se representaba a las deidades con figuras de animales, para simbolizar con ello su diversidad de funciones y atributos.

 

Durante el siglo XIV a. C., el faraón Amenofis IV repudió la adoración a varios dioses e implantó el culto a una sola divinidad, Atón, el disco solar. Amenofis adoptó el nombre de Akenatón ("el que agrada a Atón") e hizo borrar de todos lo monumentos los nombres de los dioses adorados por los egipcios. Sin embargo, a la muerte de Akenatón se instituyó de nuevo el antiguo politeísmo, debido principalmente a los intereses de la clase sacerdotal cuyas prerrogativas habían sufrido un duro descalabro con la reforma monoteísta del culto a Atón.

 

De todos los monumentos de piedra conocidos en el mundo, son las pirámides las que han causado desde siempre mayor admiración e interés, en especial la atribuida al faraón Keops, que suele recibir el nombre de Gran Pirámide. Pero así como se han dedicado a estas construcciones elogios de toda clase, tampoco han faltado los personajes, de todos los tiempos, que han querido ver en ellas un ejemplo de la vanidad de los hombres.

 

Se tiene la certeza de que el primer constructor de pirámides en Egipto fue el legendario Imhotep, el ingeniero más grande de su época, muy superior a Dédalo, autor del laberinto de Creta donde sería encerrado el Toro de Minos.

 

Creencias religiosas

Practicaban la zoolatría (culto a animales), creían en la encarnación en animales, por ejemplo APIS, el buey negro de Memfis; Meru Hur el toro blanco de Heliópolis .

 

El pueblo egipcio era muy religioso. Cada provincia tenía sus dioses particulares, pero sobre todo adoraban a una triada, y la figura principal era el dios Sol, llamado Osiris en Abydos, Phtah en Menfis, Ra en Heliópolis, Amón en Tebas.

 

Cada dios tenía una mujer y un hijo: la mujer de Osiris era Isis y su hijo era Horus, el cual simbolizaba al sol naciente. A cada dios se le atribuía una historia propia , un mito que variaba de una provincia a otra. Eran representados con forma humana o animal, o bien con forma mixta: mitad animal, mitad humanos: Horus se representa como un hombre con cabeza de halcón. Los egipcios consideraban sagrados a un gran número de animales como por ejemplo el buey, el escarabajo, el ibis, el cocodrilo, el gato, halcón. Cada dios se representaba bajo las formas de estos animales, que los sacerdotes reconocían por determinados signos y al cual rendían culto. El más conocido de estos cultos es el del buey Apis, reencarnación de Phtah en Menfis; Apis tenía su templo y sus sacerdotes; después de su muerte se le embalsamaba y su momia se depositaba en un cementerio especial, el Serapeum, descubierto por el sabio francés Mariette en 1851.

 

Daban especial importancia al culto de los muertos. Creían en una forma futura e imaginaban, sobre todo a los primeros tiempos, que el hombre poseía un "doble", especie de replica del cuerpo, invisible e inmaterial, el cual, después de la muerte debía encontrar asilo en una tumba; pero para que este pudiese vivir, el cuerpo debía de ser preservado de la destrucción.

Por esto se embalsamaban los cadáveres, convirtiéndolos en momias, las cuales, depositadas en sitios secos, al abrigo de las crecidas del Nilo se conservaban indefinidamente.

 

Creían que el destino del alma después de la muerte, su destrucción o felicidad dependía de la conducta que el individuo había practicado en vida. Para que el muerto pudiese defender su causa ante el tribunal de Osiris, se colocaba al lado de su sarcófago el Libro de los muertos, especie de guía para el otro mundo, donde el muerto encontraba las indicaciones de todo lo que debía hacer par justificarse ante sus jueces.

 

Razón tenía Herodoto, el gran historiador griego, al referirse a los egipcios como "los mas religiosos de todos los hombres". Admirando este ilustre viajero de la proliferación de los dioses en las tierras del Nilo, dijo igualmente de sus habitantes : "Oh buenas gentes, a quienes hasta en sus mitos huertos nacen dioses".

Otra de las causas del atraso de la verdadera cultura y por lo mismo de la especulación filosófica entre los egipcios, fue la organización misma del estado absolutista, bajo la autoridad despótica y omnímoda del Faraón. A este se consideraba como hijo de dios y personificación de la divinidad en la tierra, a su muerte, entraba a figurar, automáticamente, entre los dioses inmortales.

 

Las nobles conquistas del espíritu y la razón, una de las mas gloriosas de las cuáles es la filosofía, o la investigación del como y el porqué de las cosas, no medra allí donde la fuerza bruta sojuzga al espíritu y donde el látigo del amo habla mas recio que todas las voces del alma.

 

No fue otro el medio en que vive su historia el Egipto faraónico. La enormidad de las realizaciones materiales de este pueblo, en pirámides, ciudades, templos, estatuas, canales, mausoleos, etc., no guarda proporción de ninguna clase con lo escaso de su desarrollo espiritual.

 

Tan solo un pueblo de esclavos, bajo la consigna de un déspota, pudo haber levantado aquellos inútiles colosos de materia., ninguno de los cuales tiene la grandeza espiritual y eterna que admiramos, verbigracia, en las grandes creaciones del arte y el pensamiento de griegos.

 

Animales del valle del Nilo

Los antiguos egipcios compartían su espacio vital con muchas fieras, aves reptíles y peces diferentes. En los desiertos a oriente y occidente del valle del Nilo había feroces leones y toros salvajes, así como tímidos antílopes y gacelas. De esos animales, unos perseguían a sus presas y los otros pastaban en las márgenes de la vega que se inundaba. La quietud de la noche podía quebrarse repentinamente por los tétricos aullidos de las hienas carroñeras y los chacales que se disputaban unos despojos. En los macizos de papiro a orillas del Nilo había nidos de aves como patos, comoranes, pelícanos y abubillas. En las riberas del río acechaban cocodrilos, y en el agua podía verse hipopótamos a cuyo alrededor evolucionaban percas y barbos. En muchos objetos egipcios antiguos aparecen animales. Se consideraban que formaban parte del "sistema del mundo" establecido por el dios-sol y que eran versiones terrestres de muchos dioses. En los jeroglíficos también usaban símbolos de animales.

 

Los carneros simbolizan a algunos de los dioses más importantes del antiguo Egipto. El peligro de ser atrapado y devorado por un cocodrilo llevó a los egipcios a tratar de ganarse a estos peligrosos seres. Por consiguiente, el cocodrilo pasó a ser el símbolo del dios Sobek, y los sacerdotes adornaban a los cocodrilos sagrados con joyas y a su muerte los momificaban.

 

El hipopótamo macho era un animal de mal agüero debido a su asociación con el dios Set, enemigo de Osiris y Horus, dueños legítimos del Egipto. En realidad, los hipopótamos podían volcar fácilmente un barco de papiro y, por esta razón, se les daba caza con frecuencia.

 

El león representaba la fortaleza y el poderío, y por ello paso a ser el emblema del rey-sol. Raramente se muestra a un león cazado por alguien que no fuese el faraón. A la diosa Hator se la solía representar como una vaca entre los macizos de papiros. Los gatos consagrados a la diosa Bastet se momificaban una vez muertos. Se los envolvía con tiras de telas y se les pintaba la cara para hacer que parecieran aturdidos o tontos.

 

Mitología y religión. Vestigios de especulación filosófica.

  1. doctrina del alma y su inmortalidad. Es posible descubrir, con todo, algunos intentos de especulación filosófica, entresacados del laberinto de la mitología. Allí aflora la doctrina según la cual todo ser viviente, no importa si dios, hombre o animal, posee un elemento que lo anima. Es el ka o "sombra" (alma), verdadero el "doble", que sobre vive al cuerpo y más al real y permanente que el mismo objeto que anima. El ka necesita, por naturaleza, la morada de un cuerpo u objeto material para subsistir.

 

De aquí la costumbre del embalsamiento y momificación con la imagen del difunto, para que el alma (ka), presente al lado del cadáver, se consuele y tenga morada visible. Ello explica también porque para lo egipcios, la casa o habitación de los vivos, no era sino a modo de posada u hospedería, mientras que el sepulcro la morada eterna.

 

De la misma doctrina es responsable, además del culto de los muertos y de la doctrina de la inmortalidad, la adoración y culto de los animales, tan generalizada en ese medio y la creencia en la virtud mágica de los hombres. Esto es inseparable de las prácticas esotéricas del ocultismo egipcio, pues al igual que de una morada visible, la supervivencia de la persona después de la muerte, era inseparable de la preservación de su nombre, según lo explica el Libros de los muertos.

 

  1. el más allá.. En las tradiciones filosóficas de la casta sacerdotal (el segundo poder después del faraón), descubrimos un doctrina mas racional relativa a la inmortalidad y la vida futura. Según ella., el hombre está integrado de tres elementos : el khat o cuerpo , el Khu o espíritu, emanación de la esencia divina y el alma, que se denomina Ka, mientras reside en la momia o estatua del muerto y Ba, si desencarnada.

 

Como Ba se representa al juicio después de la muerte al comparecer ante Osiris y los cuarenta y dos jueces. Allí es pesada en la balanza por Horus y Anubis, mientras Toth, registra el resultado.

 

Los buenos entran al Aulu, especie de "Campos Elíseos". y los malos van al infierno y empiezan el tormento de las transmigraciones en cuerpos de animales, que pueden terminar en el aniquilamiento. Pero cualquiera que sea la suerte del alma, en último termino, regresa a unirse nuevamente con el cuerpo en el gran día de la resurrección.

 

Codigo de moral :De capítulo sobre el juicio articular en el libro de los muertos se colige que el ideal de la conducta entre los antiguos egipcios se guiaba por el sentido práctico y un elevado nivel de pureza y religiosidad.

 

Del interrogatorio al que era sometida el alma, se concluye, que la caridad, la benevolencia, castidad, justicia social, clemencia y el amor de los trabajos del espíritu, se catalogan entre las virtudes fundamentales. No solamente se insiste sobre el ejercicio exterior de estas virtudes, sino también sobre la moralidad de los pensamientos y deseos.

 

Los dioses del Nilo.

LA TRIADA ELEFANTINA : Es considerada la más antigua, se originó en los tiempos predinásicos en la ciudad de elefantina y estaba integrada por los siguientes dioses.

 

KHNUM. Dios de la fecundidad. Aparece representado en forma de carnero; más tarde con figura humana y cabeza e carnero cubierta por 2 cuernos ondulados y horizontales. Algunas veces sobre los cuernos llevaba un cántaro que se interpreta como símbolo de dios fluvial. También formó parte de los dioses que crearon el universo.

 

SANTIS. Primera esposa de Khnum, era una divinidad local y significaba "la Poderosa". Presidía las inundaciones del Nilo. Se le representaba como una mujer que llevaba sobre su cabeza una blanca corona símbolo del sur de Egipto, rodeada por 2 largos cuernos. Algunas veces sostiene un arco con 2 flechas en la mano.

 

ANUQUIS. Segunda esposa de Khnum y hermana de Satis, es considerada como la personificación de las aguas del Nilo. Se le representaba con 2 uñas de avestruz en la cabeza; lo cual hace suponer que provenía de áfrica.

 

LA TRIADA MENFIS. Según la cosmogonía de Menfis.

PTAH, es el amo del destino, y creador del universo, pero no sólo fue el creador universal del mundo físico que anuncia las funciones de todos los otros dioses, sino que también creó el alma de cada ser; creó todo, incluyendo a los dioses, pero también era origen de las cosas buenas, como los alimentos, las bebidas y las ofrendas a los dioses. Se le reconocía un poder mayor que el de todos los dioses, fundó sus centros de culto y creó la materia de su propio ser; estableció ciudades y fundó las provincias, creando con ello un orden político. Siempre estaba acompañado por el dios de la sabiduría.

 

SEKHMET. Esposa de Ptah, se le dio el nombre de "la Poderosa", cuando en forma de leona se lanzó sobre los hombres revelados contra Ra. Es una diosa guerrera, se le representa como una leona o una mujer con cabeza leoniana, coronada por varios emblemas. Simboliza el calor destructor del sol.

 

NEFERTEM, hijo de Sekhmet y tercer miembro de la triada de Menfis, significa el dios solar del Bajo Egipto. Lleva sobre la cabeza una flor de loto abierta, en la que se alzan dos altos tallos. También se le representa como guerrero, por influencia de los caracteres de su madre.

 

El río Nilo, lógicamente fue divinizado, los dioses que lo representan, son los siguientes :

 

HAPI. Se le representa como un hombre fornido con senos femeninos y un amplio vientre ceñido con las fajas de los barqueros en su cabeza lleva una corona de lotos y papiros. Se contaba que había vivido cerca de la Primera Catarata, en el fondo de una caverna, desde donde derramaba el agua de sus ánforas.

 

SOBK. El dios cocodrilo, fue la deidad principal entre las muchas que representaban al cocodrilo.

 

RENENUT . Diosa propisiadora de la rica cosecha, precede ha la inundación del Nilo y recibe el título de" Señora del doble granero", presidía también la lactancia de los niños, por lo que simbolizaba la nutrición. Se le representó de varias maneras : con cabeza de serpientes coronada por dos plumas, dando de mamar a u niño, con cabeza de leona, en el "Libro de los muertos" , es representada como nodriza celeste ante los dioses para defender la causa de los difuntos.

 

RENPET . Era la diosa de las estaciones que se renueva y del año en general era diosa de la juventud y duración del tiempo. En ocasiones es llamada "Diosa de la eternidad", es representada como una mujer que lleva sobre la cabeza un largo tallo de palma, el ideograma de su nombre

 

LA TRIADA DE AMON : AMON, fue el máximo dios tebano de toda la historia del Antiguo Egipto. Se le representó algunas veces con la cabeza de carnero para relacionarlo con la procreación y la fecundidad. Comúnmente tiene cabeza humana con tocado de 2 largas plumas. Se le identificó como un dios guerrero por ser los príncipes de Tebas el núcleo más fuerte de resistencia frente a las invasiones extranjeras. Durante el Imperio Medio, como dios de la creación, fue representado como la oca que había puesto un huevo cósmico. A medida que fue creciendo su poder, fue asociado con el sol, hasta ser conocido como Amon-Ra. Llevaba consigo todos los símbolos del poder supremo del dios Sol. Por todas parte se construyeron templos en su honor. Uno de los más famosos fue el de Luxor y el de Karnak, donde se le conocía como " Dios del viento". En las cercanías de las ciudades mencionadas, orilla occidental del Nilo, estaban los templos mortuorios reales bajo los peñascos situados al oeste de las rocas después del reinado de Amen-hotep I. Este lugar fue llamado "Valle de los reyes". Durante el Imperio Nuevo, Amon fue conocido como el "Rey de los dioses". Los dominios del gran imperio abarcan desde el Eufrates hasta Sudán; esto indujo a Amon como el mayor de todos los dioses, el Señor Universal de los Tronos del Mundo. Amon personificaba las distintas cualidades de los demás dioses. Era capaz de adoptar la forma que deseara; por ello sus nombres se multiplicaron, aunque su nombre verdadero era secreto; por desconocerlo los dioses no pudieron nunca orar ante él. Como ocurrió en épocas muy tempranas, se sostuvo la creencia de que Amon era el padre del faraón y que los herederos al trono los había concebido el uniéndose a la reina bajo la forma del faraón.

 

La doctrina cosmogónica de Hermópolis

NUN. Cuya esposa se llamaba Naunet, y que figura también, en otras cosmogonías, es la personificación del Océano Primordial, de donde fueron sacados los elementos de la creación

 

AMON. Representaba lo que denominaban "lo que no puede verse" o sea, el aire. Según la leyenda hermopolitana, era el dios del aire y del viento , representaba las fuerzas que soplaban sobre las aguas inmóviles y estancadas de Nun.

 

KUK. Cuya es posa se llamaba Kauket, simboliza a la obscuridad. HUN y su esposa Hauhet, eran las figuras que daban la interpretación de lo que no tenía fin.

 

Los cuatro dioses eran representados con cabeza de rana, y las cuatro diosas con cabezas de serpiente. Esto explica porque, según esta tradición, los ocho dioses estaban unidos, a una vida anfibia, creada por sí misma en el cieno pantanoso que dejaba las aguas del Nilo al cesar las inundaciones anuales.

 

Los mitos solares

ATUM. Nacido de Num, pues el dios primitivo de Heliópolis. Los teólogos de dicha ciudad interpretaron su nombre como "el completo", tal vez por la creencia de que se creó a sí mismo de las aguas de Num, mediante el poder de la palabra hablada :articulando su propio nombre. Se le llamó padre de los dioses.

 

KHEPERA. Fue también un dios primitivo, padre y creador de los dioses a quien los sacerdotes de Heliópolis transformaron en un dios solar, haciéndole representar el dios del amanecer.

 

HARAKHTE. Representó al sol en su viaje diurno de uno a otro horizonte, compendiando así las tres personalidades Khepera-Ra-Atum. Se representa con la cabeza de halcón, rematada a menudo por el disco y la serpiente sagrada.

 

TEFENET. Representa a la diosa de la lluvia o el rocío. Sus lágrimas cayeron a la Tierra al ayudar a su marido a sostener el Cielo, sus lágrimas se convirtieron en plantas. Se le atribuyó un carácter solar compartido con su esposo; cada mañana, recibían el Sol cuando éste rompía en las montañas de oriente. Se le describe como una leona coronada por el úreo solar. Se le consideró como el ojo izquierdo de Horus y como el ojo de Ra.º

 

GEB. Forma con Nut la segunda pareja y se contrapone a su compañera como dios de la Tierra. Se le consideró como padre de Ra y de Thoth. Es representado a menudo como un hombre echado a los pies de su padre. La separación que Tefenet realizó entre Geb y Nut dio lugar al espacio y a la luz.

 

NUT. Era la diosa del cielo nocturno, porque se dice que de su seno renace todas las mañanas el sol y porque se le consideró protectora de los muertos, se le representaba con el cuerpo estrellado. Se mostraba a una mujer de gigantesco vientre arqueada sobre la Tierra.

 

ATHOR. La diosa Athor algunas veces es definida como "la gran vaca celeste que creó el mundo y el sol", pero para otros simboliza la Tierra madre; se dice que es hija de Ra y mujer de Horus. Con frecuencia simboliza a la luna, a una mujer con cabeza de vaca o a una mujer de rostro bovino, en la mitología. Se le atribuía la bondad de los muertos, y se convirtió en una divinidad funeraria.

 

El ciclo osírico.

Originalmente Osiris era un dios agrícola, pero después se le consideró como el Dios de los muertos, con la capacidad de morir y resucitar, capaz de la inmortalidad de él y de sus seguidores. Su leyenda puede resumirse así : Osiris primigenio de Geb y de Nut, hermano y esposos de Isis, vivió al principio sobre la tierra reinando como cuarto faraón Divino, su reinado fue de un sabio y benigno legislador, que enseñó a sus súbditos a trabajar la tierra, obtener granos y frutos; instituyó el culto a los dioses e inventó los instrumentos musicales para las ceremonias religiosas.

 

Explicaciones de origen cósmico encuentran en Osiris un símbolo del Nilo, que crece y decrece todos los años, así como de la luz solar, que desaparece cada tarde y vuelve con el alba. Set simbolizaría el viento del desierto, la sequía, las tinieblas. Como dios de los muertos, unificó en su culto a todas las clases sociales de Egipto. Se le conoció como el primer hombre de los occidentales, o sea, de los muertos, que habitaban allá donde se oculta el sol y también el ser bueno.

 

Osiris el señor del silencio.

Osiris se mantuvo vivo durante muchos siglos, mientras que los ritos, creencias y cultos se modificaban o cambiaban. En un principio se le asoció con el dios de la fertilidad Andjeti. Además de ser un dios de la fertilidad pasa a ser un dios de la muerte :

 

Según las tradiciones antiguas, Set, su hermano le tendió una trampa y logró asesinarlo. Isis, su esposa consiguió ser fecundada por el cadáver de Osiris, gracias a sus poderes mágicos, y concibió a Horus el joven. Este luchó contra su tío Set y triunfó sobre él después de una larguísima contienda. Al principio Set le arrancó un ojo, pero Horus lo recuperó y se lo ofreció a Osiris, quien de esta manera recuperó la vida. Horus, al resucitarlo le dice : "Osiris, tu partiste pero has retornado; te dormiste pero has sido despertado; moriste, pero vives de nuevo". Set nunca pudo ser vencido porque encerraba un poder irreductible. Horus recibe la corona que había pertenecido a Osiris y éste parte a reinar entre los muertos

 

ISIS. Hija de Geb y Nut, se creía que con Osiris había originado a Horus el joven. De ella son admirables los rasgos de amor a su marido e hijo, por lo que es considerada como madre y esposa ejemplar. Es representada dentada o erguida, lleva sobre su cabeza un trono, y en una mano el nudo mágico llamado "tat". Provista de alas aparenta proteger a su marido o a su hijo; con frecuencia amamanta a Horus puesto sobre sus rodillas. Antes fue identificada como Athor.

 

SET. Hijo de Geb y de Nut, y por tanto hermano de Osiris y de Isis según el sistema de Heliópolis; aparece en los textos de las pirámides como hijo de Ra y hermano de Horus el viejo. Set fue amigo de los muertos, y valiéndose de una escalera le ayudo a Osiris a alcanzar el cielo. A él se le atribuían las peores características hasta convertirse en el espíritu del mal.

 

NEPHTHYS. Su nombre significa "la señora del castillo" o del cielo. Esta diosa ayudo a Isis a buscar el cadáver de Osiris y a enbalzamarlo. Simboliza la tarde, el lento declinar de la momia de su hermano se transformó en diosa funeraria y mágica.

 

HORUS. Hijo de Isis y Osiris, forma el último miembro de la triada osírica, es representado con una cabeza de halcón sobre un cuerpo humano. Los nombres de Horus : De niño se llamaba Harpocrates y figuraba como un muchachito desnudo.

 

ANUBIS. El característico dios-chacal , guardián de las Necropolís. Fue educado por Isis y cuando fue hallado el cadáver de Osiris ayudo a su enbalzamiento y posteriormente lo envolvió en las típicas fajas de momia.

 

UPUAT. Su nombre significa "el abridor de caminos", fue dios de la Licópilis, es representado como un lobo erguido o un hombre con cabeza de lobo.

 

Otras divinidades

ONURIS, Dios guerrero y cazador, se le consideraba que desbarataba a los enemigos y animales maléficos. Se le representaba como un guerrero, la cabeza decorada con 4 plumas altas y rectas, el cuerpo revestido con una larga túnica y aveces blandiendo una lanza.

 

MONTH. Fue otro dios de la guerra. Fue representado con cabeza de halcón decorada por el disco solar y dos altas plumas; después con una cabeza de toro.

 

NEKHBET. Fue venerada como protectora del sur quizá porque estaba unida al culto lunar. Aparece frecuentemente en forma de buitre echando a volar sobre la cabeza del faraón o bien como divinidad con cabeza de buitre o como mujer que lleva en la cabeza la corona blanca del alto Egipto.

 

UTO. Diosa del Delta, protectora del Bajo Egipto, ayudo a Isis a esconder a su hijo en las lagunas de su territorio. Como diosa serpiente es representada en forma de cobra con o sin alas o como mujer que lleva sobre la cabeza la corona roja del norte.

 

Divinidades cósmicas o de fenómenos naturales

MIN, Dios de la fecundidad y la naturaleza, después se convirtió en dios del desierto oriental y patrono de los caravaneros. Su emblema primitivo fue el rayo. Se le representa siempre de pie con el gorro adornado con plumas altas y rectas.

 

ARZAPHES. Es representado con cabeza de carnero y fue el dios del Nilo

 

BAST, La representan como una mujer con cabeza de gato y en la mano derecha lleva el sistro o bien un escudo rematado con una cabeza de leona. La diosa de la alegría, la música y la danza y abogada contra la peste y los espíritus malignos.

 

PEKHET. Puede considerarse como una forma secundaria de Bast. Aparece como leona o en forma de mujer con cabeza leonina o felina.

 

MAHES, El dios león, "señor de la matanza", se le representa como un hombre de pie, con cabeza de león usualmente rematada por la corona del sur así como con 2 plumas.

 

SOPDET. Fue diosa de la estrella se Sirio, cuya salida indicaba el inicio de la primavera y la inminencia de la inundación.

 

NEITH. Diosa guerrera, de los telares, de algunas funciones maternales y funeraria. Como diosa guerrera es representada como una mujer con la corona del norte, el arco, emblema del relámpago y las flechas. Como inventora del telar, tiene por atributo la lanzadera de los tejedores. Como diosa de funciones maternales es representada con 2 pequeños cocodrilos en el seno. Como diosa funeraria tiende a confundirse con Isis.

 

SELKET. Diosa Escorpión representada como una mujer que lleva en la cabeza aquel bicho o como un escorpión con cabeza de mujer. Aparece siempre unida a Neith, como protectora de las uniones conyugales, sea como conservadora de las vísceras en el rito del embalsamiento y como diosa tutelar del difunto.

 

MERSEGERT. Diosa serpiente, su nombre significa "amiga del silencio", se representa como una serpiente con cabeza o bien de 3 cabezas; una de mujer, otra de reptil y la tercera de buitre. Fue una diosa benévola pero severa con los delincuentes.

 

NEHEBKA. Dios serpiente representado por una culebra provista de brazos humanos, y su compañera, la diosa Nehebkau, figuraba con cabeza de serpiente.

 

THUERIS. Es la diosa hipopótamo que simboliza la maternidad y lactancia. Aparece como una hembra de hipopótamo con ubres colgantes erguida sobre las patas traseras y apoyadas en 2 manojos de papiros arrollados que representan a la protección; lleva una en una mano o en ambas el símbolo de la vida. Unas veces tiene cuerpo de hipopótamo y cabeza de mujer y otras de leona blandiendo amenazadoramente un puñal.

 

HEOET. La diosa rana simboliza el estado embrionario en que comienza la germinación o el poder reproductor de las aguas y se menciona entre las comadronas celestiales que cada mañana asisten al nacimiento del sol y llego a ser patrona de los partos.

 

Divinidades de ultratumba

MASKHENET. Aparece entre las diosas del parto. Es la patrona de las madres egipcias y se le representa como una mujer que lleva sobre la cabeza 2 largos brotes de palma curvados en su extremo o bien como un ladrillo con cabeza humana, refiriéndose a los ladrillo sobre los cuales se acurrucaban las mujeres en el momento del parto.

 

RENENUT. Presidía la lactancia del niño simbolizando la nutrición. Se le representaba como una mujer sin atributos peculiares o con cabeza de serpiente coronada por dos plumas y dando de mamar a un niño.

 

RENPET. Fue la diosa del año, de las estaciones y de la juventud, así como de la duración del tiempo, por lo que es llamada la diosa de la eternidad. Fue representada como una mujer que lleva sobre la cabeza un largo tallo de palma que es el ideograma de su nombre.

 

SAI. Simbolizó el destino de cada individuo y se consideraba que estaba presente en el juicio del alma.

 

AMAMET. Dios que devora después del juicio al culpable en el más allá, es un dios monstruo híbrido, con rasgos de león, de hipopótamo y de cocodrilo.

 

MAAT. Personificación de lo justo, hija de Ra y esposa de Thot; lleva en la cabeza una pluma de avestruz y es frecuente que se desdoble en 2 figuras idénticas y simétricas que la representan a los lados de la escena. Tiene aspecto de una pura abstracción divinizada.

 

Mitos e himnos

KHNUM : plasmó con el soplo de su boca los cuadrúpedos, infundió el aliento vital en las flores del prado, creó los toros para que preñaran a las vacas, animó los campos con rebaños. Protege a las bestias sagradas, pero su mirada hiere a las reses de matadero. Dio vida a los pájaros para que cerniesen en el cielo y hurgasen sobre la tierra. Sumergió los peces en lo profundo de las aguas y, sin embargo les hizo vivir. Ha creado también las serpientes en sus madrigueras y, además, a los hombres, las bestezuelas, los escorpiones. Todos son obras de sus manos; su trabajo es duradero, y a todos los creó sobre su torno de alfarero, moldeándolos con habilidad, por lo que es llamado el padre, el Creado primero.

 

PTAH. Se dice de él : "Tú edificaste tu propio cuerpo cuando aún no existía ni cielo ni cielo ni tierra; cuando las aguas no habían subido todavía. Tú has puesto orden en la Tierra; tú has juntado tu carne; tú has acoplado tus miembros, hallando en ti solo un ser que ya estuviese en orden. Tu formaste las dos tierras (Alto y Bajo Egipto) no tienes padre que te procrease en su ser ni madre que te haya alumbrado. Te creaste por ti mismo y saliste a punto a la luz del día. Fuiste señor de la Tierra cuando esta yacía inmóvil bajo las aguas y todavía no había emergido; ahora Ptah, tienes la figura de Tenen, la naturaleza de aquel que unifica las dos tierras..."

 

RA. A él se enlazan algunos mitos, transmitidos por textos de épocas diversas. Según la creencia egipcia, en que las grandes divinidades, en tiempos muy lejanos, habían vivido sobre la tierra gobernando Egipto a manera de faraones, fue asignado a Ra un largo reinado de paz y justicia sobre los dioses y sobre los hombres, al que puso término su vejez. Se refieren al período de juventud y plena potencia : "La diosa Isis se propone averiguar el verdadero nombre de Ra. La vejez le hacía temblar la boca y tirar saliva en la tierra; Isis amasó la saliva con polvo, moldeó una serpiente. La serpiente mordió a Ra, Isis le dijo que tenía que decir su verdadero nombre para curarse, Ra dijo varios nombres pero como eran falsos no se curó; de tanto sufrir se apartó de todos los magos y dijo su nombre a Isis, inmediatamente se curó". De ahí la creencia de los egipcios de los poderes curativos de el nombre.

 

En Hermópolis aparecieron 4 mitos sobre la creación del mundo, :

Primero : Se decía que el origen del mundo se había dado en un huevo del tamaño del cosmos. Este huevo fue puesto por la oca celestial, la que rompió por primera vez el silencio en el mundo con su gran cacareo.

 

Segundo : Similar a la primera, pero con la diferencia de que el huevo cósmico lo había puesto un "ibis" pájaro que representa a Thot dios de la luna y la sabiduría.

 

Tercero : Es una variante de las dos anteriores diciendo que la creación del mundo inicia del "loto primigenio" en cuyo cáliz estaba sentado el niño Ra.

 

Cuarto : Decía que el loto al abrirse descubrió al escarabajo, símbolo del Sol. El escarabajo se transformó en un niño que lloraba, cuyas lágrimas formaron a los hombres.

 

Una religión politeísta

Los egipcios tenían centenares de dioses, algunos de los cuales eran venerados en determinadas ciudades o regiones, mientras que otros lo eran más dilatadamente. Algunos dioses adoptaban la forma de criaturas tales como vacas, toros, leonas, monos o cocodrilos; otros de fuerzas cósmicas, como el Sol y la Luna, las estrellas y el cielo. La razón de que existiera esa cantidad de dioses, y las conflictivas y, por lo general, contradictorias creencias mantenidas en torno a ellos, hay que buscarla en el pasado de Egipto. Para unificar el país, la religión del Estado hubo de absorber numerosos cultos locales, muchos de ellos nacidos, tal vez, en la adoración de primitivos tótems u objetos sagrados. Algunos de esos cultos se combinaron entre sí, otros siguieron siendo como siempre habían sido, e incluso los intentos posteriores de formar "familias" de dioses no prosperaron ni siquiera en la simplificación del panteón.

 

Hubo, sin embargo, una tendencia a unificar en un solo dios las funciones de diferentes divinidades locales, y ciertos dioses, patrocinados por los faraones y venerados en las mayores ciudades y en los templos más espléndidos, alcanzaron el carácter de dioses nacionales. Tales fueron Horus, el dios personal del rey; Ptah, el dios de Menfis; Ra, el dios-sol de Heliópolis; Hathor, la vaca diosa, patrona especial de las mujeres, y Amun (o Amon-Ra), quien en el Nuevo Reino se convirtió en el más importante y poderoso de todos los dioses de Egipto.

 

Dado que los ritos religiosos tenían tanta importancia para los egipcios, su arte tenía ante todo mucho más que ver con la religión que con una deliberada búsqueda de la belleza. Las esculturas y las pinturas fueron creadas, no para las viviendas, sino para los templos y tumbas. Hasta las escenas de batalla en los muros de los templos del Nuevo Reino, como las escenas de la vida diaria en las tumbas de los nobles tenían una finalidad religiosa. Los artista estaban, por consiguiente, atados por una serie de rígidas convenciones que, con pocas variaciones, se observaron durante 3.000 años. Las figuras en círculos tenían que ser verticales y simétricas. En una figura erecta, el pie izquierdo tenía que estar adelantado, y las manos pegadas junto a los costados, a menos que sujetaran un báculo o un cetro. La posición de manos y brazos, así como la forma del peinado, de los vestidos y adornos, estaban regidas por estrictas normas, y la relación de volumen entre las diferentes partes del cuerpo tenía que ajustarse a proporciones fijadas de antemano.

 

Las hileras de silenciosas y majestuosas figuras andando o sentadas  de la escultura egipcia, parecen monótonas a primera vista, pero, contempladas más de cerca, revelan muchas diferencias sutiles, introducidas por la destreza en el modelado, por la perceptiva de la pintura, por el delicado detalle, y aún por una ligereza en el toque que revelan un sentido del humor en el artista. El estático formalismo de las figuras reales contrasta, por lo general, con la representación, libre y brillantemente concebida, de sirvientes y operarios a los que se muestra en una infinita variedad de actitudes; en actitud de saltar, halar de cuerdas, segar y aventar, o de danzar y de tocar instrumentos musicales para sus amos. Los artistas animalistas son magistrales y demuestran una aguda capacidad de observación. Una de las características de las pinturas y relieves egipcios que pueden antojársele extrañas a los ojos del observador occidental es el hecho de que, pese a que el artista egipcio podría, como es obvio, haber reproducido con toda exactitud lo que se ve, prefiere deliberadamente ignorar la perspectiva. La explicación reside en la función práctica del arte egipcio. La función del artista era captar, no lo que veía sino lo que sabía que existía. Así, pintaba de tal manera que representaba cada una de las partes esenciales de la figura humana cabeza, hombros, brazos, piernas y pies  tan claramente como era posible y en su aspecto más familiar, lo mismo de perfil que de frente. Algunos artistas modernos se han inspirado en este tratamiento cubista de las formas naturales hecho por los egipcios.

 

Una escalinata hacia el Sol

No se sabe bien el significado que entrañaba la forma de pirámide; tal vez la Pirámide Escalonada representase una escalera gigantesca por la cual el rey subiría hacia el Sol, y los lados inclinados de las últimas pirámides sugirieran los rayos del sol hacía el cual ascendía el rey. En el antiguo Egipto se creía que el rey estaba dotado de cualidades divinas que le situaban aparte del común de los mortales. Así como se suponía que en vida era la reencarnación de Horus, el dios del cielo, en la muerte se unía al dios del sol, Ra, y navegaba por el firmamento por su embarcación celestial.

 

De todos los monumentos de la antigüedad, ninguno ha atraído más a la imaginación que las tres grandes pirámides de Gizeh. Dentro de estos vastos montículos de piedra, un padre, su hijo y su nieto fueron enterrados en el siglo XXVI a. C. Fue la primera y más grande, la Gran Pirámide, construida por el rey Kéops (o Khufu), que fue sepultado en una cámara de granito en el centro de la misma. Está pirámide abarca cerca de seis hectáreas y contiene aproximadamente seis millones de toneladas de piedra; tiene 144 metros de altura, y su única entrada se levanta en la cara norte, a unos 17 metros del suelo. Los cuatro lados de la pirámide siguen, casi sin desviarse, la dirección norte-sur y este-oeste. La Gran Pirámide fue originalmente recubierta con piedra caliza de la mejor calidad, pero ya queda poco de ese revestimiento. La segunda pirámide de Gizeh fue construida por el hijo de Kéops, Kefrén (o Khafra). Aunque ligeramente más pequeña, resulta en cierto modo más impresionante, por que en este caso se ha conservado todo el conjunto de la pirámide, que comprende, no solo la propia pirámide-tumba, sino también el templo funerario en el lado oeste, donde se hacían las ofrendas para su empleo en la otra vida por el rey muerto, además de la larga calzada que conduce desde el valle, y también el templo del mismo, edificado con altas columnas de granito, donde el cuerpo del rey era embalsamado antes el entierro. En un montículo de piedra caliza, situado junto a la calzada, fue esculpida la Gran Esfinge, reproducción del rey Kefrén en forma de león con cabeza humana. La tercera pirámide de Gizeh, construida por el hijo e Kefrén, Micerino (Menkaura), abarca menos de la mitad del área de la Gran Pirámide construida por su abuelo.

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© Juan de la Torre Suárez
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