<% Dim KeyURL, WebOrigen 'PARA QUITAR ENCABEZADOS Y PIES AL SER LLAMADA DESDE VAJESEGIPTO.EU: KeyURL = Left(Ucase(Request.ServerVariables("HTTP_REFERER")), 27) WebOrigen = Ucase("http://www.viajesegipto.eu/") If KeyURL=WebOrigen Then Session("visitando") = True 'durante 20 minutos no se mostrará If Session("visitando") = False Then %>

Egiptomania.com, es un portal de Egiptologia en el que puedes encontrar amigos interesados en el antiguo Egipto, sus faraones, piramides, tumbas, momias, escritura jeroglifica, mitologia, ciencia, historia, arte o geografia, y ademas puedes inscribirte en su lista de distribucion de correo y recibir constante informacion sobre Egiptologia.

Consejos para viajar a Egipto IIViajes a Egipto: ofertas a la carta, diciembre, octubre, Semana Santa...

<%End if%>

 

 

Capítulo II.- Zawiyet el-Aryan, Abu Rawass, Abu Gourab, Dashur, Abusir, El-Lisht, Maidum, Hawara y El-Lahun.

 


 

 

Para visitar estos lugares es conveniente hacerlo en dos días. El motivo: la zona de El-Faiyum está a unos 80 kilómetros de El Cairo; entre el viaje de ida y vuelta y el tiempo que estés en cada lugar no llegas antes de las 6 de la tarde al hotel. Por otra parte, el resto de las zonas de las que hablo en este capítulo resultan demasiado interesantes como para no dedicarles tiempo suficiente.

 

En el capítulo anterior visitamos la zona de Giza y Saqqara. Ya que nos encontramos por los alrededores aprovechamos para ver Abusir. Como os dije, hay un cruce en el camino a la zona arqueológica de Saqqara; en este cruce giramos a la derecha. Se encuentra bien señalizado por lo que el problema no es llegar, sino entrar. En estas visitas (los “Abus”, como yo los llamo), si no tienes un carnet que te acredite como “no turista” o un permiso especial, puedes acabar visitándolas pero tened en cuenta que, en este caso, hay que dar propina tanto a la policía como a los guardas.  Está prevista una próxima apertura al público para parte del complejo, pero los trabajos de excavación continúan allí.

 


 

Todo lo que podemos contemplar en Abusir es magnífico, frente a nosotros, las pirámides de los reyes de la V Dinastía: Sahura, Niuserra y Neferirkara. Pero, además de éstas que son las más conocidas, Abusir cuenta con otras cuatro pirámides más, dos de ellas de propietario desconocido, Raneferef, Jentkawes y una pirámide inacabada que podría pertenecer a Shepseskara.

 

Nada más entrar en el recinto nos encontramos con la calzada de la Pirámide de Sahura. Ascended por ella y fijaos en el templo en donde podréis ver todavía los canales que terminan en una cubeta de piedra destinada a recoger la sangre en los sacrificios.

 

Además de los complejos funerarios, podéis gozar de un rato agradable en compañía de los guardas tomando un té y fumando una shisha “casera” dentro de su caseta. En lo que coincidimos siempre es en que es el mejor té que hemos tomado en Egipto (aunque siempre nos quede la duda de la procedencia del agua).

 

Dejamos Abusir y la siguiente parada es Abu Gourab, en donde se levantaron los Templos solares de Userkaf y de Niuserre. De los cinco templos solares que según el Papiro de Abusir se construyeron, hoy día sólo quedan vestigios de los mencionados.

 

Para llegar hasta aquí tenemos dos opciones: o nos vamos caminando por la arena hasta encontrarnos, primero con el Templo de Userkaf para terminar, tras una buena caminata, en el de Niuserra, o coger el taxi que nos ha llevado a Abusir, pararnos en el pueblo, atravesar los campos de cultivo y salir directamente al Templo de Niuserra. Cualquiera de las dos opciones es buena, sólo hay que tener en cuenta las ganas que tengamos de andar.

 

Del Templo de Userkaf apenas quedan un montón de piedras, sin embargo el Templo de Niuserra se encuentra parcialmente reconstruido. Podemos ver con facilidad el altar central y hasta mismo lugar en el que se levantaba el obelisco. Aquí también hay varias pilas para recoger la sangre de los sacrificios.

 

Si habéis optado por ir en taxi y dado que los campos de cultivo por los que atravesáis son privados, no está de más darle una pequeña propina a su propietario. Tened en cuenta que esta zona no es turística y, por tanto, no hay forma de comprar agua “in situ” hasta que no salgáis de nuevo a la carretera o paréis en el pueblo.

 


 

Y, volvamos a la carretera. Volvemos a salir a la carretera principal que nos ha llevado hasta Saqqara y continuamos como unos 14 kilómetros más hasta llegar a Dashur.

 

Tomaos tiempo para esta visita. En esta zona, además de unas extensas necrópolis podéis ver dos de las pirámides mandadas construir por Esnefru (IV Dinastía): la Pirámide Roja y la Pirámide Encorvada.

 

En la Pirámide Roja, cuando estéis delante de ella, enseguida os daréis cuenta del porqué de su nombre. Desgraciadamente la piedra utilizada en su construcción se encuentra muy deteriorada y tan sólo casi con tocarla se deshace, así que es de agradecer las pocas visitas que recibe. Aún así hasta aquí han llegado también los “iluminados” y no sería raro que os encontraseis con una procesión de gente vestida de blanco subiendo por la escalera que llega a la entrada de la pirámide (triste pero cierto, aunque el Gobierno Egipcio está intentando acabar con esta práctica).

 

Esta pirámide se puede visitar por dentro y, a pesar del olor a amoníaco procedente del guano de los murciélagos, realmente merece la pena. Ascendiendo unos 30 metros para llegar a la entrada de la misma, si nos giramos veremos una panorámica increíble.

 

En el interior de la pirámide puede accederse sin problemas hasta la cámara funeraria. Se ve que es un lugar poco visitado ya que el acceso a las distintas cámaras de la misma se realiza a gracias a una escalera que más se asemeja a un andamio que a una escalera propiamente dicha.

 

Una vez fuera y, como lo que estamos es intentando deleitarnos con cada visita que hacemos, dejad al taxista con su coche a los pies de la pirámide e iros a pie hasta la pirámide encorvada. Podéis decir también al taxista que vaya él por delante y os espere en esta segunda pirámide para hacer el camino de regreso ya en coche. Es aquí cuando te preguntas si las pirámides de Giza tendrían el mismo aspecto antes de que llegase el Pizza Hut a ellas; desierto y más desierto entre ambas y en sus alrededores.

 

No se puede acceder al interior de la Pirámide Encorvada, pero es difícil escapar de la cima de la pirámide satélite debido a la insistencia de los dos policías que normalmente se encuentran allí. ¡Hasta está marcado el camino por donde ascender a ella! Y, aunque sea una auténtica barbarie ascender, subirse, tocar, abrazar,  etc, cualquier monumento, si acabáis subiendo a si cima comprobaréis cómo estas pirámides satélites que tan pequeñas parecen a comparación de las grandes pirámides a las que acompañan tienen realmente una altura muy considerable. Fijaos bien en su estructura ya que es un lazo importante de unión con la Gran Pirámide de Jufu en su aspecto constructivo.

 


Tan sólo nos queda por visitar Zawiyet el-Aryan y Abu Rawass por esta zona, así que en el camino de regreso aprovechamos para terminar de ver sus pirámides. Entre Abu Gourab y Giza se encuentra la pirámide inacaba de Zawiyet el-Aryan. Pirámide escalonada atribuida a Jaba (tercer rey de la III Dinastía, sucesor de Sejemjet) por el serej que se encontró inscrito en ocho vasijas de piedra dentro de la mastaba Z500, próxima a la pirámide. Importante en su estructura por ser una de las pirámides escalonadas de la tercera Dinastía, en donde se puede ver la evolución de las mismas.

 

Y, al norte de Giza, a unos 8 kilómetros, encontramos Abu Rawass, con los restos de otra de esas pirámides escalonadas. Llegar hasta allí es una auténtica aventura pero bien recompensada. La misión Franco-Suiza trabaja duro y cada temporada avanzan lo suficiente como para encontrar cambios sustanciales en las distintas visitas que se hagan al complejo. Nos recibe un cartel que dice “Excavation Area. Keep Out. Danger”. Podéis recorrer su templo, curiosamente de adobe, el pozo de la barca solar, restos (aunque cada vez menos) de, al menos, una de las rampas utilizadas en su construcción, concretamente a la derecha de la entrada y mucho más. Entrad en al pirámide para ver su estructura; hoy día se encuentra a cielo abierto pero podéis bajar por el corredor descendente. Ya dentro de la pirámide, en un pequeño hoyo encontraréis los restos del sarcófago de granito rojo; son fáciles de distinguir por su forma ovalada. Y, como no, la pirámide satélite recientemente descubierta.

 

Finalizadas esas visitas, mejor nos vamos al hotel y dejamos el próximo día continuar con las construcciones funerarias del Imperio Antiguo.

 


 

Para estas visitas, como ya os he comentado, mejor que reservemos un día entero. Aunque tengamos muchas ganas de llegar a Maidum es mejor hacer las cosas por orden y seguir el camino que la propia carretera nos marca, por tanto visitad primero El-Lisht, llegad hasta Maidum, luego Hawara para terminar en El-Lahun. Aquí tan sólo unas pequeñas recomendaciones: En el caso de las pirámides de El-Lisht, no es fácil encontrarlas, preguntad por los cementerios actuales del pueblo en el que se encuentran y así llegaréis sin ningún problema. Es fácil en Hawara, Maidum y en El-Lahun; en cada una de ellas hay que pagar una entrada de 16 libras. Lo bueno es que no os cruzaréis con ningún turista, estaréis prácticamente solos, a excepción de los guardas y la policía.

 

Llegar a ver estas construcciones lleva su tiempo. Pensad que nos vamos adentrando en el Egipto Medio y que nos salimos de las zonas turísticas por excelencia. Los militares no permiten que viajemos solos por estas zonas y, necesitas ser acompañado de al menos uno, que si tienes espacio se mete en el taxi o, si no, te acompaña un todo terreno por delante. Mientras haces la visita ocurre lo mismo (no en El-Lisht) un policía se encarga de estar contigo allá adonde quieras ir, sólo hay que avisarle. En zonas como El Lahun, los militares se suben a las zonas más altas formando un círculo alrededor de donde tú te encuentras. Pensad que es por vuestra seguridad, quizá exagerado pero no supone ninguna molestia ya que eres libre de andar por donde quieres.

 

En El-Lisht id a visitar las dos pirámides (Amenemhat I y Sesostris I), para llegar a ellas deberéis atravesar los cementerios del pueblo. En Maidum, no os contenteis sólo con ver la pirámide, que por cierto impresiona bastante y el paisaje resulta espectacular. El interior de la pirámide no tiene desperdicio, fijaos bien en su estructura y en el techo de la cámara funeraria. Antes de llegar a la cámara funeraria, cuando nos encontramos subiendo los últimos peldaños de la escalera, a la que ya llegamos bastante agotados, hay un pequeño agujero por el que introdujeron una cámara y pudieron descubrir un nuevo corredor y cámara.

 

Dejamos el interior de la pirámide y nos vamos al Templo funerario, en muy buen estado de conservación; una buena muestra para poder ver el interior y los pasillos de este tipo de templos.  De aquí salimos a la calzada. Pasamos a la Mastaba número 17. Entrad en su interior, realmente merece la pena y al llegar a la cámara funeraria os encontraréis un maravilloso sarcófago de granito rosa. De aquí id a las mastabas de Nefermaat y Rahotep. No se puede entrar en ninguna de ellas: en la primera, porque está impracticable; en la segunda, porque está cerrada, pero son una buena muestra de este tipo de construcción. Ya cuando vayáis a abandonar el lugar, enfrente de la propia pirámide hay algún ataúd, un sarcófago y varias piezas interesante, en su mayor parte de Época Saita halladas en la mastaba nº 17, provinientes de su reutilización como lugar de enterramiento en épocas posteriores a su construcción.

 


 

Y nos vamos a Hawara. Desgraciadamente no vamos a poder ver el interior de la pirámide, tan sólo las escaleras del corredor descendente, ya que debido al canal de irrigación que pasa junto a la misma, el nivel freático ha subido en exceso. Pero sí vamos a poder contemplar una pirámide de adobe como es esta de Amenemhat III. Frente a ella, recorreremos lo queda del antiguo “Laberinto”: unos montículos de arena, entre los que encontramos un curioso bloque de piedra caliza que aún conserva dos pequeños cocodrilos en altorrelieve y algunos restos de columnas. Continuamos rodeando la pirámide y nos encontramos con la necrópolis que data del reinado de Amenemhat III, lugar de enterramiento de nobles y oficiales cuyas tumbas fueron, en muchas ocasiones, reutilizadas durante la Dinastía XVIII. También hay tumbas de las Dinastías 20 a 30 y Período Ptolemaico. Al noreste de la pirámide podemos acercarnos hasta un cementerio de cocodrilos.

 

Por último, El-Lahun, complejo funerario de Sesostris II, pirámide incluída. En ella se aprecia perfectamente y a simple vista su esqueleto. Rodeando la pirámide encontramos parte de lo que fue su calzada y unas gigantescas mastabas cuya superestructura ha sido tallada en la propia roca.

 

Además de todos los monumentos que podemos ver en estas visitas, resulta impresionante la tranquilidad de estar absolutamente solos en una zona donde nos rodea el desierto, en donde podemos observar el espectacular contraste entre el desierto y la munificencia de la tierra negra. 

 

Próximo capítulo: Capítulo III.- El Museo Egipcio de El Cairo.

 

Recomendaciones e información útil para este recorrido.

 

Los precios de las entradas los podéis ver en: http://www.egiptomania.com/viajero/precios.htm

 

Un taxi a la zona de El Faiyum os llevará unas 160 libras.

 

Podéis comprar agua en las tiendas de los pequeños pueblos por donde paséis, pero tenéis que pensar que estas zonas se encuentran bastante alejadas de pueblos y ciudades por lo que es mejor comprar unas cuantas botellas en cuanto encontréis un sitio.

 

Éstas son visitas “caras”, sólo os compensará hacerlas si realmente estáis dispuestos a ver la cara de Egipto que normalmente sólo se suele ver en fotografías, e incluso muchas zonas de las que no suelen verse. Es conveniente dar propina a uno de los guardas y a uno de los policías o militares, siempre hay un cabeza visible.

 

En zonas como El-Lisht es mejor dejar hablar al taxista con los lugareños, terminaremos antes hablando en árabe que en inglés.

 

Con el tema del acompañamiento de militares y policías. Como os he comentado, acostumbraos a decirles adónde queréis ir y no tendréis ningún problema, al contrario, os acompañarán con mucho gusto. Tan sólo se trata de ir por partes y decir: “Ahora vamos a ver tal necrópolis, allí...” y hecho. Todos los policías y militares hablan inglés, al menos, con los que tienes que tratar directamente.

 

 

Teresa Soria Trastoy

 

<% If Session("visitando") = False Then %>

Apúntate a la lista de correo de Egiptomania.com

© Juan de la Torre Suárez
Todos los derechos reservados.
 
Aviso Legal

Haz de Egiptomania.com tu página de inicio

<%End if%>