Macedonios y Láguidas

(332-30)

Macedonios


Alksinders III (Alejandro Magno) subió al trono a los 20 años y en sus trece años de reinado conquistó medio mundo conocido.
En el 332 a.C. (cuatro años después de subir al trono) entró triunfal en la ciudad egipcia de Menfis, liberando a los egipcios de la dominación Persa. Se ganó rápidamente su confianza ya que lo primero que hizo fue aceptar ser coronado faraón de Egipto y también permitió seguir practicando el culto a los dioses locales e incluso, viajó hasta el oasis de Siwa en el desierto Líbico, para consultar el oráculo de Amón. Este le reveló que en realidad era hijo de Olimpia y del propio Zeus-Amón, pero no de Flipus II (Filipo). Por lo tanto volvió a Menfis convencido de su origen divino. En su corta estancia en Egipto de apenas un año, fundó la ciudad de Alejandría que posteriormente sería famosa en muchos sentidos.
Alejandro Magno salió de Egipto en el año 330 a.C. con el propósito de acabar de conquistar el Imperio Persa, primero derrotó por segunda vez a Taryush III (Dario) en la batalla de Guagamela en Mesopotamia. No contento con esta victoria le persiguió a través de su inmenso imperio; primero llegó a Susa y después a Ecbátena donde al llegar lo encontró muerto, asesinado por alguno de sus subordinados. Uno de ellos, el sátrapa Beso ostentaba entonces el poder con el nombre de Artajeshashs IV (Atajerjes), pero pronto fue derrotado y hecho prisionero por Alejandro Magno.
Su andadura continuó hasta llegar a la India desde donde regresó a Babilonia, donde tenía fijada la capital de su imperio. Allí, mientras recorría las zonas cercanas, contrajo el paludismo que en poco tiempo le llevaría a la muerte.
Sus generales, denominados los Diádocos, se repartieron el Imperio tocándole a uno de ellos, Ptolomeo hijo de Lagos, el gobierno de la provincia de Egipto con el cargo de sátrapa.
Al no tener herederos legítimos Alejandro, (su mujer Roxana se encontraba embarazada) le tuvo que suceder un hermanastro suyo llamado Flipus III (Filipo Arrideo). Este se hizo cargo del Imperio hasta el momento del nacimiento del hijo de Alksinders (Alejandro), al cual su madre, le pondría también el nombre de Alksinders. Inmediatamente fue proclamado rey aunque por razones obvias de edad fue establecida una corregencia con su tío Flipus III.
Con los generales de Alejandro Magno como sátrapas de sus respectivas provincias se abre un periodo nuevo denominado Helénico, que se caracterizó por la rivalidad creciente entre ellos, comenzando una guerra entre provincias buscando la unidad del Imperio Macedonio. Poco o nada sacaron de provecho, es más, durante estas revueltas fueron asesinadas Olimpia y Roxana así como Plipus III y Alksinders IV. Finalmente Antígono, sátrapa de Frigia y Asia Menor se coronó rey asociando a su hijo Demetrio Poliorcetes. Esta medida fue seguida inmediatamente por los demás Diádocos. Ptolomeo fue coronado rey de Egipto en el año 305 a.C.

Capital
Babilonia era la capital del Imperio y Menfis la capital de la provincia de Egipto.

Estos son los cartuchos reales correspondientes a los Macedonios:

Láguidas

Petulmys I (Ptolomeo Soter), hijo de Lagos (de ahí lo de Láguidas) fue el primer rey y uno de los más importantes de este periodo. Cuando fue sátrapa de Egipto se trajo el cuerpo de Alejandro para enterrarlo en la ciudad que él había fundado: Alejandría. Ya rey, se preocupó de restaurar los templos y monumentos que estaban en mal estado. En lo religioso, potenció el culto al dios Serapis y lo más importante, mandó construir el Museo y la Biblioteca de Alejandría, que sería con el tiempo uno de los más importantes centros de reunión de intelectuales de todos los lugares.
Se casó primero con Eurídice, hija de Antípatro para mantener las alianzas con este diádoco y posteriormente con Berenice I.
A Petulmys I le sucedió su hijo Petulmys II (Ptolomeo Filadelfo), con él se alcanzó el mayor esplendor del periodo Láguida. Fue quien cambió la capital de Menfis a Alejandría. Terminó de construir el famoso faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo, empezado por su padre Petulmys I. La obra fue encargada al arquitecto Sostrato de Cnido.
Alejandría, gracias a su biblioteca, se convirtió en centro de sabiduría mundial. En esta época vivió y escribió sus obras el famoso sacerdote egipcio Manetón, al que debemos la agrupación de los faraones en dinastías.
Importante ayuda en conseguir todo esto la tuvo de su mujer, Arsione II, fiel colaboradora y musa de poetas y escritores. También desarrolló su propia cultura, la griega.
El sucesor de Petulmys II fue su hijo Petulmys III (Ptolomeo Evérgetes), casado con Berenice II. Su reinado se caracterizó por el inicio de una guerra contra los Seléucidas (Sirios), debido a la rivalidad entre las dos esposas reales, por una parte Berenice II y por otra Laócida, esposa del rey fallecido Antíoco II. A esta confrontación se le conoce comúnmente con el nombre de guerra de Laócida. Petulmys III conquistó Asia Menor, Antioquía y llegó hasta el Eufrates donde fue vencido por Seleuco II en la batalla de Niceforion, esta derrota se debió en gran parte al conocimiento de Petulmys III del asesinato de su madre.
Durante su reinado, en el año IX fue promulgado un decreto en Canopo en el cual se reformaba el calendario actual de 365 días introduciendo por primera vez la corrección del año bisiesto.
Le sucedió su hijo Petulmys IV (Ptolomeo Filópator), este fue un rey pacifico, amante de las artes y las letras por lo que descuidó un poco la defensa de Egipto. Esto fue aprovechado por el Seléucida Antíoco III Megas para comenzar la que sería la 4 guerra Persa. Llegó hasta el territorio fenicio, lo que hizo reaccionar a Petulmys IV atacándole y venciéndole en Rafia donde Antíoco III le pidió la paz.
Cuando murió Petulmys IV fue coronado su hijo Petulmys V (Ptolomeo Epífanes) a la edad de doce años en dos ceremonias separadas. Una en Alejandría al estilo Macedonio y otra en Menfis proclamándose en el templo de Ptah Rey del Alto y Bajo Egipto respaldado por el clero egipcio. Aprovechando Antíoco III la circunstancia de la juventud del nuevo rey volvió a la carga iniciando la que sería la 5 guerra Persa, pero esta vez el que hubo de rendirse fue el propio Petulmys V. Durante su reinado promulgó un decreto por el cual liberaba de impuestos fiscales y donaba tierras a los templos. Este decreto, más conocido como la Piedra Roseta se haría famosa en tiempos de Napoleón ya que fue descubierta y con ella, Champollion descifró el significado de los jeroglíficos. Petulmys V estuvo casado con Qliupaderat I (Cleopatra).
Antíoco III se convirtió en el rey absoluto del imperio asiático, pero otro imperio, el romano, le cortó de raíz su brillante carrera militar venciéndole en batalla. Poco después moriría asesinado.
El sucesor de Petulmys V fue su hijo Petulmys VI (Ptolomeo Filómetor). Siendo un niño cuando murió su padre tuvo que gobernar su madre Cleopatra I. El hijo de Antíoco III que se encontraba en Roma de rehén se fugó convirtiéndose en su sucesor. Antíoco IV atacó Egipto conquistando Menfis e imponiendo un tratado que fue aceptado a la fuerza por esta ciudad pero no por Alejandría.
Al enterarse Roma de lo sucedido mandó una representación diplomática encabezada por Popilio Lenas para oponerse a este tratado, cosa que consiguió, ya que de lo contrario habría tenido un confrontación directa con el Imperio Romano, el cual ahora estaba en auge, habiendo ya conquistado gran parte de Hispania, Macedonia y Grecia.
Petulmys VI murió en Siria, su hermana y viuda Qliupaderat II hizo coronar rey a su hijo Petulmys VII (Ptolomeo Neo-Filopator) pero el hermano y rival de Petulmys VI lo asesino, convirtiéndose en rey con el nombre de Petulmys VIII (Ptolomeo Evérgetes II Tryphon) y casándose posteriormente con Qliupaderat II.
Poco y malo hay que contar del resto de los Laguidas Petulmys IX al XII, este último falleció en el año 51 a.C. dejando el trono a sus hijos Petulmys XIII (Ptolomeo Neos-Dioniso II) y Qliupaderat VII Filópator.
Cleopatra VII fue la última gran reina de Egipto. Con ella se cerró un periodo de casi 3000 años de historia de una civilización que ahora agonizaba. Cleopatra VII fue una mujer bella, (aunque ahora se pone en duda) inteligente y políglota. Conquistó el corazón de dos personas importantes. Julio Cesar, al que le dio un hijo, Petulmys XV Cesarión, y Marco Antonio que se suicidó creyéndola muerta y esta se hizo morder por un áspid para estar junto a él en la otra vida.
Después de la muerte por suicidio de Marco Antonio y Cleopatra VII en el año 30 a.C. Egipto se convirtió en provincia romana y esto sería así hasta el año 395 d.C.
La historia del Egipto faraonico termina aquí. Casi 3000 años y casi 300 faraones. Su civilización aún perduraría cuatro siglos más.

Capital
Alejandría en el Delta del Nilo a partir del reinado de Petulmys II.

Estos son los cartuchos reales correspondientes a los Láguidas:

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