Egiptomania.com, es un portal de Egiptologia en el que puedes encontrar amigos interesados en el antiguo Egipto, sus faraones, piramides, tumbas, momias, escritura jeroglifica, mitologia, ciencia, historia, arte o geografia, y ademas puedes inscribirte en su lista de distribucion de correo y recibir constante informacion sobre Egiptologia.Amantes Imposibles

Relatos Egipcios

Principal ] Arriba ]

 

LOS ELEGIDOS

  

5-  Amantes Imposibles (o el inesperado viaje de Mhetpere).

 

 Poco a poco fueron llegando los miembros de  “Perfecta es la Perfección de Ra” al taller principal. Las conversaciones fueron intrascendentes, para evitar en lo posible el nerviosismo. Curiosamente también acudieron cuatro canteros de la cofradía “Felices de Jefke”, el Arquitecto real Menepshimu y un guardia ataviado de gala llamado Trooncothep.

       

 Nadie osaba abrir la boca para preguntar los motivos. Están muy acostumbrados a no hablar más de lo preciso cuando las ocasiones lo disponían así.

      

 La estrella Swemmk marcaba la proximidad de la medianoche. Tan  puntual como era costumbre apareció la señora Nefisis ayudada por su secretario personal. Se la veía fatigada, caminaba con dificultad. Nefisis dio instrucciones al secretario para que la esperase en la puerta del taller.

 

- Una vez que llegue adentro mi hija me ayudará a caminar. Ocúpate de que se cumplan los actos en el exterior tal y como han sido concebidos.

      

 Nanit se acercó a su madre para ayudarla a caminar. Se fueron hacia el centro del taller. La jefa de los secretos de su Majestad pidió atención a los presentes para pronunciar un discurso.

 

 

- Nos hemos reunido hoy en esta sala para revelar lo que se ha denominado vuestra misión trascendental para el presente y futuro del Kemet. Pueden proceder los canteros a retirar el último bloque de capiteles. Debajo se halla la entrada a la Cámara de las Aguas Puras, donde trabajaréis a partir de este día.

       

 Un rumor de satisfacción recorrió el lugar. La mirada severa de la señora Nefisis disuadió a los presentes de manifestar su júbilo.

     

 Los cuatro Felices de Jefke trabajaron en silencio. Nanit se preguntó de donde les vendría el apelativo de “Felices” , ya que en ningún momento anterior los había visto sonreír. Ni siquiera cuando dejaban el trabajo para ir a  comer. Por lo general se mostraban huraños con los “Perfectos”, dando la  impresión de guardarles cierto sentimiento de envidia. Si era así nunca lo habían manifestado abiertamente.

      

 Arrastraron el pesado bloque sobre un trineo, desplazándolo lo justo para dejar abierta la bajada a la cámara. Después se retiraron del taller con caras lúgubres.

        

 Nefisis pidió a Isa-si-nut los inciensos purificadores. Comenzó un complejo ritual iniciático para comprometer definitivamente a los cofrades en el secreto más absoluto.

 

- Este es el gran momento. Si alguno o alguna desea abandonar el proyecto todavía está en tiempo de retirarse, sin que ello suponga perjuicio alguno.

     

 Los presentes llevaban años aguardando aquel momento. Entrarían en aquella cámara aún si les pidieran una mano a cambio. El silencio fue unánime. Todos deseaban continuar hasta el final.

    

 A una orden de Nefisis el soldado tomó una de las diez mechas y bajó las escaleras. Realizó una inspección que le llevó unos pocos minutos, después asomó la cabeza por el hueco, declarando que todo estaba en orden. Entonces bajó Isa-si-nut con otra mecha y dos frascos que contenían esencias muy concentradas. Se adentró por el túnel a una buena distancia para esparcir las esencias. Al poco rato los aromas alcanzaron las narices de los que estaban esperando impacientes arriba.

        

 La mente de Amsy comenzó a trabajar veloz. En aquella reunión había un grupo muy reducido de trabajadores del Rey. Ni altos funcionarios, ni sacerdotes. Ningún allegado de su Majestad, ningún consejero ni notable. Sólo los miembros de la cofradía, con la jefa de los secretos al mando. Sin embargo la excepción estaba muy presente en la persona del soldado veterano, ataviado como el que más.

        

 También le intrigaba el papel de Isa-si-nut, la que parecía conocer demasiado bien el lugar, así como los pasos a seguir sin aparentemente recibir instrucciones. Donde había estado la muchacha aquellos trescientos días de ausencia era un completo misterio, como tantos.

 

- Podéis bajar -declaró Nefisis.

  

 Fueron tomando las mechas, bajaron con precaución ante lo desconocido y comenzaron a caminar por un túnel abovedado construido en adobe. El tramo del  túnel por el que avanzaban comenzó a curvarse elípticamente  hacia la izquierda. Parecía largo, como de trescientos codos o más. La mecha del soldado alumbraba más adelante en lo que parecía una cámara de tamaño mediano de forma cilíndrica, sin inscripciones.

    

 Los olores magistrales ayudaban a perder la sensación de claustrofobia que invadía a algunos.  Amsy cruzó una mirada interrogatoria con el zorro viejo, quien se limitó a sonreír con disimulo. Esperan por Nefisis y Nanit que avanzaban con más lentitud. El arquitecto habló por vez primera.

 

- Nos encontramos en  la mitad del camino. A partir de ahora seguiremos por otro túnel de igual longitud pero con la curvatura hacia el lado derecho. Podéis hacer las preguntas que consideréis oportunas.

        

 La primera en preguntar fue Nanit.

- ¿Tendremos aire suficiente para trabajar?.

 

 - El suministro de aire fresco está garantizado por un sistema de ventilación que no puedo revelar. Aunque busquéis las aberturas no las hallaréis, pero entra mucho aire fresco en estos pasadizos.

       

 Nefer-nefer-sere, un escultor de los Perfectos hizo la segunda pregunta.

 

-¿Por qué el adobe y no la piedra?.

     

El arquitecto sonrió y contestó:

 

- Por un motivo muy sencillo, joven. Este complejo comenzó a ser construido a cincuenta codos de profundidad sobre la roca viva buscando las Aguas Primordiales de la Creación Suprema. Lo que encontramos fueron las aguas subterráneas que amenazaban con destruir toda la obra.

     

 De ninguna manera se podría plasmar pintura ni texto alguno con semejante humedad. Así que su Majestad estimó a sugerencia de los arquitectos que fuera construida con adobe, entre la arena a quince codos de la superficie para evitar la putrefacción de los murales.

 

- ¿Por que se ha dado forma curva a los pasadizos, dejando una cámara cilíndrica a modo de punto de inflexión?. – La pregunta correspondía a Sherit-re.

 

- Muy buena observación, muchacha. La forma obedece a la disposición con la que el cosmos ha creado los habitáculos de las estrellas.

 

- ¿En qué va a consistir exactamente nuestro trabajo?. -  Preguntó el director de la cofradía, Mhetpere.

 

- Contestaré a esa pregunta cuando lleguemos al final del recorrido.

    

 En el exterior toda la cofradía Felices de Jefke trabajaban apurados para levantar alrededor del Templo del Ka un muro protector de miradas indiscretas.

     

 Munipher-ananks-kefe refunfuñaba al lado de su compañero.

 

- Llegan estos Perfectos de pacotilla a realizar lo que nos correspondería a nosotros por derecho de antigüedad. Has estado conmigo desde que Menepshimu nos eligió para construir el complejo subterráneo. Ahora llegan estos con la cara fresca para decorarlo.

 

- Lo mismo que nos ocurrió cuando terminamos la cámara intermedia de la Morada del Dios. Parece ser nuestro destino, comenzar los trabajos para que los demás los vean terminados. - Dijo Menkherese-re, el otro artesano.

 

- Sí, en aquella ocasión les tocó decorarla a la cofradía “Plenitud del Nilo”, otro grupo de artesanos relamidos. ¡Todas las alimañas tienen suerte!. Declaró Munipher.

 

- Por si fuera poco a estos les permiten la incorporación de mujeres. ¿Qué andarán haciendo por las oscuridades de ahí abajo?. - Preguntó Menkherese-re .

 

- Qué mal pensado eres hermano. – Le dijo Munipher con cierta ironía.

 

- Piensa mal y acertarás. – Le replicó Menkherese-re.

     

 Los habitantes del subsuelo no tenían tiempo para pensar en escarceos amorosos. Se encontraban en la cámara de mayor tamaño del complejo, observando con asombro como manaba un chorro de agua desde el techo abovedado de adobe a través de un caño de bronce que caía directamente en un cuenco de diorita con desagüe.

 

Tanto Sherit-re como Amsy recordaban la experiencia de unos días atrás junto a Remen-ai, cuando este declaraba haber escuchado un rumor de agua debajo del altar.

   

 El arquitecto tampoco reveló nada acerca de aquella fuente inverosímil. Por lo demás respondió cortésmente a la pregunta de Mhetpere.

 

- Vuestro trabajo aquí consistirá en cubrir absolutamente todo el adobe con una capa de yeso pulido. Tras realizar esa tarea, comenzaréis a decorar con escenas y textos las dos cámaras y los dos pasillos de suelo a techo.

 

- Pero, todavía no disponemos del plan de trabajos, no hay escritos, ni papiros que nos orienten. – Dijo Nanit con cierta preocupación.

 

- Porque oficialmente este lugar no existe -declaró el arquitecto real.

 

- ¿Dónde está el proyecto decorativo?. – Preguntó Amsy curioso.

 

- En vuestros corazones. – Dijo el Rey sorprendiendo a todos durante aquellas aclaraciones.   

 

 La sorpresa fue grande cuando vieron al Inconmensurable Jefke  penetrando en la sala sin escoltas ni secretarios.

 

- El proyecto está en vuestros corazones. Os ordeno que hagáis de estas dependencias el lugar más bello que nunca haya visto Rey alguno. Realizadlo sin consultar a nadie más que a vuestros compañeros, según dicten las leyes de la imaginación, la armonía y la sabiduría que habéis adquirido. Que así sea.

      

 Fueron saliendo del agujero poco a poco. Las sorpresas de la noche acababan de comenzar. Una mesa perfectamente repleta de manjares los aguardaba. El Rey pidió con dulzura a Sherit-re que compartiera mesa a su lado.

    

 La señora Nefisis se colocó por el otro lado del monarca y Mhet se sentó a continuación. Frente a él estaba Amsy.

     

 En un momento avanzado de la comida nocturna legó el secretario de Nefisis para darle una noticia al oído. Se puso muy seria al principio. Al rato esbozó una sonrisa de plena satisfacción. Lo despidió y se dirigió a su yerno.

 

- Amsy, tu esposa acaba de dar a luz una niña preciosa.

    

 El escriba solicitó permiso para ir a casa. El rey lo felicitó personalmente,  permitiéndole dejar la mesa para ir a ver a su esposa e hija recién nacida. Salió corriendo sin temer los demonios de la noche.

      

Jefke se dirigió con amabilidad  a su jefa de los secretos.

 

- Nefisis, se que estás deseando de corazón ver a tu nieta. Por favor, será  un honor que mis porteadores te lleven en silla de manos.

    

 El Rey tomó un escarabajo sagrado de su pecho y lo depositó en la mano de Nefisis.

 

- Ha nacido en la noche de  Swemmk, la estrella imperecedera, le aguarda un buen porvenir. Dale este amuleto para protegerla bien.

 

- Llega cuando mi estrella languidece, Señor, mas me  alegra el poder conocerla.

 

- Ve pues a dar la bienvenida a una generación nueva Nefisis.

 

- Gracias Señor. – La dama se aparto lentamente, ayudada por su hija a caminar para llegar hasta la silla de manos del Rey.

 

 ¿Qué extraño motivo llevaba a Mhetpere a palacio por vez primera en su vida?. Tenía que entrevistarse con la señora Nefisis en su despacho. Aguardó muy poco tiempo antes de ser recibido.

 

- Te he hecho venir para que conozcas tu próxima misión en el extranjero.

      

 La cara de Mhet se puso tensa. ¿Significaba que lo apartaban de la cofradía ahora que el trabajo más interesante estaba por comenzar?.

 

- Oficialmente partes para el Líbano en una misión comercial. La próxima semana saldrá una flota de naves madereras en busca de troncos para la construcción de templos. Pero tu misión no será la de comerciante.     

    

 El viaje está íntimamente ligado a la cámara de las Aguas Puras. Deberás tratar en secreto con el primer ministro Soronko sobre la concesión de Los Amantes Imposibles. Dispondrás de una cierta cantidad de oro para negociar, pero has  de saber que el éxito dependerá de tu habilidad más que de ese oro.

 

 La Jefa de los Secretos explicó a fondo todo lo concerniente al viaje, así como la naturaleza del tan extraño nombre de Amantes Imposibles.

     

 Mhet daba otro paso de gigante, aunque en esta ocasión le hubiera gustado quedarse para ayudar a esbozar las ideas con sus compañeros.    

    

 La designación de Amsy como director provisional de la cofradía, máxime en un momento tan decisivo, fue lo más duro de digerir para él durante la entrevista.

 

 En casa de Sinuit dos damas dormían plácidamente la siesta pocos días más tarde, la pequeña  Didia-re y su abuela Nefisis agotada por el intenso calor de la tarde. Los esposos Amsy y Sinuit, sentados en la misma estancia donde las damas reposaban sobre  esteras de hoja de papiro, charlaban en voz baja para no molestar. La abuela yacía tendida, de lado, cara a la niña, asiéndole una manita.  Amsy sonreía satisfecho ante esa imagen. “Es preciosa”, decía de su pequeña.

 

-          Últimamente viene cuando puede a ver a la niña. Está encantada de poder atenderla, a veces me ayuda a lavarla. Sin embargo su salud ha empeorado mucho. Me temo que pronto dejará el reino de los vivos.

-           Amsy, no sé si contártelo. Creo que ente nosotros no debe haber secretos aunque todas las leyes del estado dicten lo contrario. Por eso te diré lo que me ha contado mi madre.

-           Ya no tiene reparos en hablarme de su trabajo. Todo aquello que durante años se fue callando, incluso para sus nosotras que somos sus hijas.

-           En primer lugar me ha dicho que Nempermuy es nuestro padre. Sí, ¿Te asombra que el antiguo inspector de todas las obras del Rey haya sido amante de Nefisis?. A mí me ha dejado de piedra. No entiendo por qué rechazó la propuesta de matrimonio que él le hizo varias veces. Quizá fue por causa de su alta y comprometida función.

-           Otras muchas cosas me ha dicho sobre todos estos años al lado de Jefke. Lo que más me asombra es el verdadero motivo del viaje que hará Mhet próximamente al Líbano. Creo que a finales de semana.

 

  Al escriba le picó la curiosidad.

 

- Eso cuéntamelo, por favor.

    

- Tiene que negociar una compra con el gobierno libanés al margen de la expedición maderera. Se trata de unas extrañas formaciones rocosas desconocidas para nosotros a las que llaman los Amantes Imposibles. Deben de ser sobrecogedoras. Son dos rocas terminadas en punta a las que el agua con el paso de los siglos incontables ha ido añadiendo mineral gota a gota. Una suspende del techo, la otra se ha formado justo debajo. Parecían dispuestas a encontrarse un día, pero un extraño capricho de la naturaleza ha detenido el flujo de las gotas de agua justo a la distancia de cinco octavos de codouna  medida perfecta para encontrar la armonía celeste.

 

- ¿Para qué sirven? -preguntó Amsy.

 

- Para hacer correr por ellas las aguas puras de la cámara secreta. Después se practicará una perforación desde el gran altar en la superficie, para que los rayos de sol pasen por entre los dos picos cada año el mismo día de la coronación del Gran Rey.

 

- Y obtener así el inmenso caudal de energía necesaria para dominar las fuerzas vivas del universo- dedujo el escriba.

 

- Por lo menos es lo que se pretende -aclaró Sinuit.

     

 Poco antes  del viaje, Mhet bajó al complejo subterráneo para despedirse de sus compañeros.

 

- Una verdadera pena. Tengo que irme ahora que empieza el trabajo de verdad. Una oportunidad única en la vida desperdiciada por un viaje sin importancia.

 

- No hables así Mhet. Será poco tiempo. Además inicias la carrera diplomática.

 

- ¿Llamas poco tiempo a una estación?. ¿No serás el artífice de esta encerrona?. ¿ Pretendéis quitarme de en medio?.

 

- Nada tengo que ver en ello. Si lo dices por mi nombramiento provisional como director de la cofradía estás equivocado. No lo he pedido. Me gustaría ser el mismo de siempre con los pinceles. Cuando vuelvas te cederé gustosamente el mando.

 

- Espero que así sea hermano.

            

 Por una vez los Felices de Jefke estaban radiantes. Nanit lo vio con sus propios ojos. ¡Se reían! . A poca distancia se celebraba una curiosa procesión.       

      

 Los cofrades de “Armonía Cósmica”  arrastraban en un trineo la estatua de Rey en forma de esfinge de cuatro codos de longitud. El problema radicaba en que la estatua se había malogrado por la imprudencia del artesano y su ayudante que no calcularon bien el veteado de la piedra.

       

 Era pues una estatua casi concluida a la que se le partió la cabeza de cuajo, inutilizándola completamente. Tal y como determinaba la tradición de los artesanos canteros esa piedra estaba “muerta”. Por tanto, como difunta iba a ser sepultada para que nadie pudiera utilizarla jamás con otro fin.

    

 Una docena de cofrades la transportaba hacia la fosa abierta en el exterior de los templos.

 Los dos artífices de la tragedia caminaban con la cabeza baja justo detrás de ella, avergonzados por el perjuicio causado y un poco más atrás el maestro de todos con las palmas vueltas hacia los cielos, como implorando o pidiendo alguna clase de explicación.

 

- “¿Por qué a mí?. Ohh, dioses, por qué?. No era este precisamente el momento, cuando llevamos tanto retraso en la entrega de las estatuas”.

      

 Los Felices disimulaban su alegría como buenamente podían, cuando el cortejo les pasó cerca.

 

- Menos mal que el cosmos distribuye con justicia. - Declaró con sorna Munipher-ananks-kefe cuando los perdieron de vista. Las carcajadas fueron estrepitosas.

     

 En los aposentos más íntimos de Jefke la escriba Sherit-re daba lectura a la obra poética de Nefer-Any-tophis, con cadencia melodiosa. El Inconmensurable estaba embelesado por la muchacha.

    

 Ella trataba de mantener una prudente distancia, pero el Rey era también un especialista en materia de amores. No se dejó llevar por las prisas. Se sumió en la meditación de las palabras recitadas, alabó la dicción de la muchacha, su inteligencia y cultura, hasta que, poco a poco fue sucediendo lo inevitable. Acabaron en el lecho real muy bien compenetrados.

   

 Jefke pidió a la chica que volviera pronto, la necesitaba para alivio espiritual, “Por las muchas tensiones a las que estoy sometido, piensa que sólo tu puedes darme esa plenitud que tanto añoro”.

 

- Lo haré Majestad, aunque me gustaría continuar con el trabajo, si me  lo permites. Espero seguir cumpliendo la misión que me has encomendado al lado de mis hermanos.     

   

 Se fue  de palacio para el trabajo pensando en las palabras de Jefke.

  

“Será cerdo. Casado con la reina Tumethep, su prima, con un harén nutrido de las mejores bellezas del país y parte del extranjero, las nobles a sus pies y todavía se atreve a hablarme de consuelo espiritual”.  “Todos los hombres son iguales por soberanos que se crean”.      

      

 Meses después el complejo subterráneo comenzaba a cambiar el color pardo del adobe por el blanco del yeso pulido. La cámara cilíndrica intermedia ya estaba revestida. Podía comenzar el trabajo decorativo propiamente dicho.   

     

 Los cofrades se reunieron allí para idear el plan decorativo. Surgieron incluso las ideas descabelladas. Algunos sugerían romper con las representaciones reales habituales, que situaban al soberano de perfil. “Qué barbaridad, romper el hieratismo de esa manera”, declararon los más puristas.

    

 Isa-si-nut destapó un frasco de una esencia desconocida hasta el momento. La sala se inundó de olores campestres. Tal pareciera que se encontraban en alguna rivera frondosa del delta.

 

- ¿ No os dais cuenta?.- Preguntó Nanit. - Es como si paseáramos en barca entre los bosques de papiro. Esta sala puede representar perfectamente ese espacio abierto.

 

- Yo sugiero otra forma de entender la proyección estelar de esta sala. Propuso Sinuit.

   

- Como dijo el arquitecto Menepshimu este complejo representa la casa de las estrellas, pues hagamos honor a ello y representemos la armonía cósmica. Propongo una bóveda celeste. 

   

 Aprobaron proceder de esa manera. La sala albergaría la representación estelar de la galaxia donde se alojaba Swemmk.

    

 Esa decisión sentó como una puñalada a Nanit. Su hermana llevaba poco tiempo incorporada al trabajo y de repente se ganaba la aprobación de todos. ¿No le bastaba con ser feliz?. Lo tenía todo, esposo, una niña preciosa y las confidencias de Nefisis.

      

 Nanit sintió por vez primera, desde que la aventura del saber comenzara tiempo atrás, que ya no sentía admiración por aquel grupo de compañeros y todo cuanto representaban. Una pequeña crisis personal amenazaba con afectarla.

  

 El maestro Amsy ordenó que los trabajos de esbozo dieran comienzo. Quedaba así inaugurada una nueva etapa artística en el país del Kemet.

 

- Dejaremos la cámara de las Aguas Puras para cuando llegue Mhetperé. En pocas semanas vendrá el cargamento de cedros del Líbano que traerá a nuestro director, con algún objeto muy importante para los propósitos del Rey. 

     

 Cuando abandonaron el complejo al final del día se quedaron estupefactos ante la gamberrada cometida. Una frase con caracteres enormes en la tapia circundante que rezaba:

 

IMPERFECTOS SON LOS ELEGIDOS

   

   El ánimo de la pintora Nanit acabó de rodar por los suelos.

 

El Legado de Marika-re

 

Apúntate a la lista de correo de Egiptomania.com

© Juan de la Torre Suárez
Todos los derechos reservados.
Aviso Legal

Haz de Egiptomania.com tu página de inicio